Comenzó el otoño y con ello, el frío empieza a cobrar fuerza. Se inicia la época en la cual las personas equipan sus hogares para combatir las bajas temperaturas –presentes hasta fines de agosto aproximadamente- y en la cual la ropa abrigadora suele ser la tónica en la zona centro sur del país.
Por lo mismo es que hay que prepararse para el arribo de las estaciones más gélidas del año, tal como cuando tomamos precauciones antes las altas temperaturas en verano o para fechas que pueden influir en la salud de nuestra piel y salud en general, como la llegada del otoño.
¿Qué daños puede causar el frío en nuestra piel?
Factores como el viento, la contaminación, sequedad, calefacciones y cambios drásticos de temperatura podrían deshidratar tu piel, volviéndola mucho más frágil y sensible. ¿Todo esto por qué? Pues, porque el frío hace que los vasos sanguíneos se contraigan, ralentizando la circulación, reduciendo también la producción de colágeno, algo fundamental para la salud de nuestra piel.
Dentro de los efectos más habituales que provoca el frío en la piel, se encuentran los siguientes:
Ralentización de la reproducción celular, derivando en una piel deshidratada y sensible.
El uso de calefacciones reducen la humedad ambiental, lo que produce evaporación del agua que contiene la piel.
La contaminación, que se ve incrementada en otoño-invierno por el uso de calefacciones –a veces a leña- termina ensuciando la piel, tapando los poros y reduciendo la oxigenación.
Los cambios muy bruscos de temperatura contraen y dilatan los capilares de manera abrupta, originando la ruptura de alguno de éstos.
¿Qué debemos hacer?
Son varias las cosas que podemos hacer, para evitar problemas con la salud de la piel, debido al frío. En primer lugar es recomendable que tanto hombres como mujeres, ocupen cremas corporales y faciales, como también hidratantes labiales. De esta manera, se pueden evitar algunas enfermedades como la xerosis –sequedad de la piel-, rosácea o dermatitis.
Junto con lo anterior, es esencial llevar una dieta balanceada, en donde las frutas y verduras, ricas en vitamina C, son vitales para el organismo, ya que activa la síntesis de colágeno, dejando una piel más limpia, lisa y reluciente. Lo mismo ocurre con los pescados y mariscos, que aportan vitaminas D –que previenen acné y psoriasis- y E, que difumina cicatrices y protege de los rayos UV.
Otro punto importante que no se debe pasar por alto, es la ingesta de líquido –por lo menos dos litros al día- que muchas veces las personas dejan de lado en esta época del año. Con esto se consigue mantener un equilibrio en el cuerpo, que repercute positivamente en el cutis.
De todas maneras, es bueno que prestes atención a los siguientes consejos que te ayudarán a cuidar tu piel del frío de otoño y que te permitirá conservar tu piel, como siempre quisiste:
A pesar de que el frío se apodere de nosotros, no se deben tomar duchas con agua demasiado caliente, ya que las temperaturas extremas terminan por resecar la piel.
Realizar limpiezas faciales a diario, con jabones suaves, por las mañanas y antes de dormir.
Usar protector solar, toda vez que se hagan deportes outdoor.
Utilizar ropa abrigadora como guantes, bufandas y gorros, para cuidar la piel. Hay que tener ojo, en que si nos cubrimos en exceso corremos el riesgo de dificultar la oxigenación, lo que podría llevar a una descamación. Para evitar esto, es preciso aplicar un peeling en todo el cuerpo.
Exfoliar el rostro, al menos una vez a la semana, para eliminar las células muertas.
Evita el exceso de calefacción. Sabemos que tienes frío, pero lo ideal es que la temperatura se encuentre entre 18°C y 20°C, para no exponerse a cambios ambientales bruscos.
En Drinklife queremos que el otoño se convierta en tu aliado y no en tu enemigo. Por lo mismo es que además de informarte acerca de lo más conveniente para tu piel y tu salud, queremos enseñarte nuestros productos a base de colágeno hidrolizado, para que cuides tu organismo, articulaciones y por supuesto, tu piel.



